Toyota Aygo 1.0 VVT-i (I)

Toyota Aygo 1.0 VVT-i

  • Fecha: agosto de 2006
  • Unidades probadas: Aygo 3p Sport (I)
  • Motorización: 1.0 VVT-i (1KR-FE 68 CV) – Gasolina
  • Calificación: 4/5
  • EuroNCAP: 3/5 (2012, ver informe completo) o 4/5, 26 puntos (equivalente a Citroën C1, 2005, ver informe completo)

El pequeño samurái

Aygo es la interpretación japonesa del pequeño utilitario urbano que comparte ADN con el Citroën C1 y el Peugeot 107. Es un coche simpático, habitable, práctico y seguro, con un presupuesto de partida razonablemente económico y donde prácticamente nada sobra. Para quienes no deseen gastar ni un euro de más en la adquisición de un coche nuevo, atentos a lo que nos ofrece el pequeño nipón.

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Exterior

Mientras que sus primos franceses -C1 y 107- comparten varios rasgos y piezas de carrocería, el Aygo se desmarca para ofrecer una imagen con más personalidad. La práctica totalidad de la carrocería está poblada de curvas y ángulos redondeados, donde hasta los grupos ópticos son diferentes. Interpretaciones estéticas aparte, el Aygo está menos protegido que sus primos de cara a los roces. En los galos se observan protecciones laterales de plástico (según versiones) y más sección frontal/trasera de este material, mientras que en el Aygo, los roces se los lleva directamente la carrocería. Al menos las protecciones de las 4 esquinas de los paragolpes son fáciles de cambiar, por si se llevan más arañazos de los necesarios.

Las versiones Sound y Sport, adicionales a la básica, aportan en el exterior los retrovisores y tiradores de las puertas del color de la carrocería. Por su parte, los paragolpes son del color de carrocería en todas las versiones. La versión Sport añade unas llantas de aleación en las ruedas de 14 pulgadas y faros antinieblas integrados. Estos dos elementos ayudan a compensar la diferencia de precio con los franceses.

Los más observadores habrán visto en las fotos que el maletero se abre por toda su superficie acristalada. Esta solución viene a cuento por la concepción económica del trío de utilitarios. Un sólo brazo hidráulico sustenta la luna, un sólo cable sujeta la bandeja superior de plástico, aunque, al menos lleva un limpialuneta, pieza que se echa de menos en muchos coches de gamas superiores. El tamaño de la luna contribuye a la luminosidad del habitáculo y a la buena visibilidad, tan necesaria en la ciudad.

Toyota Aygo 1.0 VVT-i

Interior

Si bien el Aygo puede entrar por los ojos desde fuera, el interior no parece estar a la altura. La cara negativa de un coche económico es que pierde enteros en la calidad del acabado y en los detalles prácticos y funcionales. Sirva el siguiente ejemplo: el sensor de abrochado del cinturón delantero izquierdo está fijado al enganche con cinta aislante negra. Por motivos de ahorro en el proceso de fabricación, el interior es prácticamente igual al de sus primos, quitando el volante, donde cada marca estampa su firma de forma diferente.

Está construído básicamente en plástico, de aspecto rudo, si bien está pensado para ofrecer cierta durabilidad y para minimizar el precio final. Hay partes donde la chapa está desnuda y no hay que buscar ningún mullido que no sea de los asientos. Los huecos portaobjetos carecen de tapa y de superficie adherente, con lo que, a menos que los objetos que transportemos encajen muy bien, se desplazarán en marcha. Otro inconveniente es que cualquier cosa que se quede en el coche queda fácilmente a la vista, hasta la documentación, chaleco reflectante y bombillas de recambio.

Dejando a un lado lo anterior, los huecos cumplen con su planteamiento. El reproductor MP3, llaves de casa, refrescos de lata, discos de música, el móvil… se pueden colocar sin problemas dentro del coche, incluso atrás se disponen de unos pequeños huecos laterales, donde cabe por ejemplo, un refresco de 50 cc. Para el uso diario de un conductor jóven o como segundo vehículo para trayectos urbanos, obviando la privacidad, son adecuados.

Pese a su tamaño y apariencia externa de microcoche, el habitáculo es más que suficiente para 4 adultos de 1’70, e incluso, que rocen los 2 metros si no son muy corpulentos. Se notarán ciertas estrecheces achacables a la consola central y, en general, de los pasajeros traseros si sus acompañantes de delante llevan los asientos muy retrasados. Esto ocurre también en coches más caros y de segmentos superiores. La forma lisa de los asientos y las cotas laterales hacen que la parte trasera sea relativamente espaciosa.

La simplicidad del interior también se aplica a los mandos. Generalmente, los controles están en una posición sencilla de manipular. Una excepción es el interruptor de los antinieblas delanteros, oculto tras el volante. Si se quiere bajar la ventanilla derecha y no hay copiloto, hay que estirar el brazo, ya que el conductor sólo tiene a mano su correspondiente elevalunas. Lo mismo ocurre para regular el espejo derecho. Por último, para accionar el cierre centralizado, no hay que buscar ningún botón, el clásico movimiento de codo izquierdo bloquea las cerraduras.

A la hora de sentarse, el Aygo ofrece unos asientos correctos en cuanto a comodidad y postura, con déficit en la sujección lateral a la hora de afrontar curvas o giros en conducción urbana. La sonoridad del motor 1.0 VVT-i disminuye un poco el confort, así como las vibraciones a bajas revoluciones. Por lo demás, es agradable para trayectos cortos y moderadamente largos. Los ocupantes de las plazas traseras pueden descansar sus brazos, el copiloto no.

El maletero, como cabía esperar, es muy pequeño. Sus 139 litros de capacidad no permiten excesos cuando viajan 4 personas. Si al menos una plaza está libre (versiones Sound y Sport) se pueden abatir de forma independiente los respaldos traseros para maximizar el volumen de carga. No se puede pedir mucho más a una carrocería de 3,4 metros de largo.

Toyota Aygo 1.0 VVT-i

La conducción

No sería lógico tener un coche económico con un motor que no lo fuese. El Aygo/107/C1 lleva la misma motorización gasolina, un tricilíndrico de 1 litro con apertura inteligente de válvulas, firmado por Toyota. Ofrece agilidad a bajas revoluciones y consumo contenido a medias/altas, como en autopista. Está construído en aluminio, pesa menos de 70 Kg. y tiene 4 válvulas por cilindro. Si tenemos en cuenta un peso en vacío de casi 800 Kg. del Aygo, no nos debería sorprender su bajo gasto de gasolina: 4,6 litros en ciclo mixto. El depósito no es grande, pues caben 35 litros de combustible, pero su autonomía es más que respetable: puede recorrer entre 600 y 800 kilómetros, aproximadamente. Por si fuera poco, es uno de los motores más ecológicos del mercado, sus emisiones de CO₂ son de tan sólo 109 gramos por kilómetro.

Para moverse por la ciudad ofrece la soltura necesaria y “chispa”, aderezado con un delicioso sonido ronco muy deportivo. Eso si, mucho ruido y pocas nueces en las afueras. Las prestaciones para carreteras secundarias con repechos son justas, no hay que esperar mucho de 68 CV de potencia máxima. No puede subir cuestas con mucha alegría, pero es más que suficiente para los límites de velocidad de las carreteras españolas. El desarrollo de la 5ª es muy largo, por ello, hay que estar pendiente del cambio tan pronto aparezcan elevaciones en el terreno. Llaneando no tiene apenas problemas en mantener el ritmo. En 5ª, circula a 2.500 RPM a 90 Km/h, unas 3.250 RPM a 120 y 4.000 RPM a 140. Aunque no sea muy importante, su velocidad máxima es de 157 Km/h.

Para alcanzar los 100 Km/h necesita 14,2 segundos, y para realizar un adelantamiento (80-120) en 4ª velocidad, 18 segundos y medio. No obstante, la 2ª y 3ª tienen bastante alegría, y se puede realizar la maniobra de adelantamiento en 3ª en 12 segundos. Mientras que se circule a velocidades legales, la sonoridad es contenida, pues hace ruido cuando se acelera fuerte o si se estiran las revoluciones. Quien adquiera un Aygo básico, no tiene que preocuparle la falta de tacómetro, el motor avisa con tiempo de la necesidad de cambiar. Se perciben vibraciones en el habitáculo cuando el motor está muy bajo de vueltas, como esperando a un semáforo, y al acelerar. Como era de esperar, al encender el compresor del aire acondicionado pierde un pelín de potencia, es inevitable.

Coche y conductor se conocerán en poco tiempo. Al margen del estilo de conducción, la diversión está garantizada sin poner en riesgo nuestra integridad. Su maniobrabilidad y la dirección asistida permiten al Aygo moverse con mucha agilidad por la ciudad y cómo no, aparcando, se conforma con los huecos que otros coches no pueden aceptar. En carretera, ofrece una pisada satisfactoria y reacciones predecibles. Inspira confianza y el manejo es bastante sencillo, incluso para los conductores menos experimentados. Lástima que Toyota no ofrezca cambio automático para el Aygo, pues Citroën y Peugeot si lo ofertan para sus modelos correspondientes.

Al límite de sus posibilidades, el Aygo sale mejor parado que muchos vehículos de su categoría de hace pocos años, incluso ciertos modelos actuales. Se inclina poco en las curvas, frena bien (aunque puede mejorar) y en caso de entrar en una curva un poco pasado de velocidad, no es difícil recuperar el control del coche. Por motivos de emergencia, se puede frenar en una curva -siempre de forma no violenta- y salvar la situación con los frenos ABS y el control de frenada EBD.

Toyota Aygo 1.0 VVT-i

Equipamiento

La gama Aygo se divide en 3 versiones: Aygo normal, Aygo Sound y Aygo Sport. La primera opción debe mirarse como un planteamiento de máximo ahorro, pues prescinde de varios elementos considerados como “esenciales”: mando a distancia, aire acondicionado, tacómetro… El Aygo Sound añade al equipamiento inicial los airbags laterales, anclajes ISOFIX, cierre centralizado, elevalunas delanteros, mando a distancia, reposacabezas posteriores y la radio/CD con 6 altavoces. La radio cuenta con una entrada de audio, para conectar el iPod, MP3, discman… y no depender de un único disco.

Nuestro protagonista, el Aygo Sport, completa la dotación con llantas de aleación, faros antiniebla, tacómetro y aire acondicionado de serie. En gasolina, 2.500 euros de diferencia entre el básico y Sport. Quedan como extras la pintura metalizada y el navegador TomTom, que merece una mención aparte.

La unidad de pruebas analizada contaba con este sistema. Se ubica sobre el salpicadero, en un soporte especial, que le provee de energía y lo conecta al contacto, a las luces y al equipo de sonido. Así, se apaga/enciende con el contacto, se oscurece al encender las luces e interviene sobre el audio cuando entra una llamada telefónica (conexión Bluetooth) o da instrucciones de guiado. Su pantalla táctil no se ve demasiado bien en ciertas condiciones ambientales, aunque dice a su favor el que se pueda girar el soporte. Es fácilmente actualizable mediante una conexión USB, la cual tuvimos que utilizar para lograr la compatibilidad con un teléfono móvil concreto. Basta con entrar en la web de TomTom y descargar las actualizaciones necesarias.

El nivel de seguridad que ofrece el Aygo está bastante bien para un coche de su tamaño, 4 estrellas EuroNCAP de protección de pasajeros, 3 estrellas de protección infantil y 2 de protección de peatones. El equipamiento tope de seguridad es de 4 cinturones (delanteros con pretensor y limitador de esfuerzo), 4 reposacabezas, airbag de conductor, pasajero y laterales, chivato de abrochado de cinturón de conductor, frenos ABS+EBD y anclajes ISOFIX para sillitas infantiles. Afortunadamente, PSA y Toyota no han ahorrado más de lo necesario en seguridad.

Toyota Aygo 1.0 VVT-i

Valoración general

Aygo 3p 1.0 VVT-i

A favor En contra
– Económico al comprar, al repostar y al mantener – Prestaciones en carretera justas
– Equipamiento de serie e integración con TomTom – Detalles de interior e insonorización
 – Motor agradable, marchoso y satisfactorio – Un poco más caro que C1 y 107. Desventaja de precio respecto al Yaris

Supongamos que llegados a este punto el Aygo le pica la curiosidad. Es el momento de plantear las distintas opciones. En primer lugar, ¿3 o 5 puertas? Si va a viajar acompañado con frecuencia, por 250 euros, comodidad para ellos al subir y comodidad para usted al no tener que abatir asientos delanteros, que no tienen memoria. En segundo lugar, ¿gasolina o diesel? La diferencia es de unos 1.000 euros y pico. A menos que el volumen de kilometraje sea muy elevado, no es especialmente recomendable el motor de gasóleo. Se tarda en amortizar, dada la poca diferencia de consumo del 1.0 respecto al 1.4 diesel de 54 CV.

Para terminar, ¿qué diferencia al Aygo del C1 y el 107? Aparte de las diferencias visuales, detalles en equipamiento y en precio. Por ejemplo, Citroën no ofrece llantas de aleación, y Toyota no ofrece la versión básica sin dirección asistida (sale más barato el C1 equivalente). Por su parte, Peugeot ofrece accesorios que Toyota y Citroën no ofertan. Conviene contrastar las diferentes opciones. Ojo, el trío tiene el mismo problema: quedan muy cercanos en precio a sus hermanos mayores: Aygo/Yaris, C1/C2, 107/206,207. Antes de tirarse a la piscina, no hay que olvidar este detalle. Los modelos comentados tienen seguridad similar, equipamiento igual o superior y más potencia, en resumen, más coche por casi el mismo dinero.

Eso si, el Aygo, al igual que sus primos, tiene un as en la manga: sus reducidos costes de mantenimiento. Toyota ofrece actualmente una garantía de 3 años ó 100.000 Km, así como el mantenimiento los primeros 3 años ó 45.000 Km. Muy tentador para los bolsillos más pequeños. En la siguiente web de Toyota se pueden conocer los costes de mantenimiento del Aygo a lo largo de su vida útil. También merece la pena mencionar la actual oferta de financiación del Aygo 1.0 3p Sound, con 84 cuotas de 60 €/mes y una entrada de 4.641,71 €.

Para finalizar nuestro análisis, concluimos que el Aygo nos ha parecido un buen producto. Es de las mejores opciones de su clase que ofrece el mercado, aun así, le animamos a que contraste las diferentes posibilidades. Le hemos contado cómo es el Aygo, pero usted es el que decide.

Prueba relacionada: Citroën C1 1.0i SX

Características técnicas

Aygo 3p 1.0 VVT-i

  • Cilindrada: 998 cm³
  • Motor: 3 cilindros transversales (68 CV)
  • Par máximo: 93 Nm CEE a 3.600 RPM
  • Peso en vacío: 790 kg.
  • Velocidad máxima: 157 km/h
  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 14,2 s
  • Transmisión: Manual de 5 velocidades
  • Consumo urbano: 5,5 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 4,1 l/100 km
  • Consumo mixto: 4,6 l/100 km
  • Combustible: Gasolina sin plomo
  • Capacidad del depósito: 35 litros
  • Capacidad del maletero: 139 litros
  • Neumáticos: 155/65 R14 – 4,5 x 14

Toyota Aygo (I)

Créditos: Carlos del Valle Cifuentes

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