Lancia Musa 1.4 16v (350)

Lancia Musa 1.4 16v

  • Fecha: marzo de 2006
  • Unidades probadas: Musa Oro
  • Motorización: 1.4 Fire 16v (SMPI 95 CV) – Gasolina
  • Calificación: 4/5
  • EuroNCAP: Lancia Musa 4/5, 26 puntos (ver informe completo, equivale a Fiat Idea)

Practicidad “al dente”

El año pasado tomamos contacto con el monovolumen compacto de Lancia en versiones diesel. Ahora le toca el turno al 1.4 16v de gasolina, en su terminación de acceso, Oro. Por menos de 17.000 euros nos quedamos con un coche estupendo para la ciudad y para viajar, bien equipado y con pequeños detalles que hacen las estancias a bordo muy agradables. Pocos dan tanto por tan poco.

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Exterior

El Musa es el término medio entre el pequeño Ypsilon y el gran Phedra. El resultado es bastante acertado: ni es demasiado grande para moverse por la urbe y aparcar, ni demasiado pequeño como para viajar con la familia o los amigos. Mide casi 4 metros de largo, 1,7 metros de alto y otro tanto de ancho. Es precisamente la altura la que proporciona un gran confort para sus pasajeros en cuanto a habitabilidad sin ser un turismo “grande”.

Está construído con la misma plataforma que el Fiat Idea, pero las diferencias saltan a la vista: el Musa es más estilizado y de mejor presencia, sirvan de ejemplos la calandra frontal y el diseño de los grupos ópticos. Las llantas de aleación también marcan la diferencia a nivel visual, eso si, pagando; en esta terminación de serie nos dan llantas de acero con tapacubos. La amplia superficie de sus cristales proporcionan una excelente luminosidad interior, pero desembolsando 1.000 euros más podemos instalar el techo solar “Grandluce”, que vuelve transparente el 70% de la superficie del techo. Cabe señalar que esta opción resta ligeramente altura para la cabeza, lo que no es un problema al mantener cómodos a pasajeros de 2 metros de altura.

Lancia Musa 1.4 16v

Interior

Estarán de acuerdo con nosotros, sobre todo comparando listas de precios, que el Idea es más barato que el Musa. Así es, pero la diferencia también se nota al tacto y a la vista. Al nivel más elemental, por dentro ambos turismos del grupo Fiat comparten la mayoría de las piezas, solo que con el toque Lancia la atmósfera en la que nos introducimos resulta más agradable para los sentidos. Lo pueden comprobar en las fotografías: a pesar de ser el modelo de acceso a la gama, el acabado y su calidad entran por la vista en el momento. La versión Platino está todavía mejor (tapizados, colores, equipamiento) y no supone una diferencia abismal, 2.000 euros, justificada en nuestra humilde opinión.

El Musa es personalizable no sólo en cuanto a imagen, también en funcionalidad. Los asientos traseros pueden desplazarse sobre el eje longitudinal 12 centímetros, de forma independiente (60/40). De este modo podemos aumentar el volumen de carga del maletero o restarle capacidad para aumentar el confort de los pasajeros de atrás, máxime si son de gran estatura. Cuatro adultos viajan muy bien en el Musa, la tercera plaza es muy pequeña como para alojar a un adulto con comodidad. El mejor uso que se le puede dar a la plaza central es abatirla y obtener el reposabrazos, que si lo abrimos, permite alojar una botellita. La amplitud es suficiente como para dejar espacio para las piernas de un pasajero situado detrás de un adulto de 2 metros, con su asiento totalmente hacia atrás. Se va un poco mejor atrás de pasajero que delante, ya que la consola central es un tanto ancha y quita espacio para abrir las piernas. Tanto el confort térmico como el acústico han sido muy cuidados, sobre todo el último.

Al igual que en su homólogo Fiat, hay multitud de huecos repartidos por el habitáculo para depositar objetos de muy distintas medidas, así como latas de refrescos, papeles, monedas para peaje, teléfonos móviles… Las puertas disponen de huecos también, pero no permiten alojar objetos grandes. Para los más pequeños, se puede instalar un DVD de techo con auriculares inalámbricos (con conexión para otros 2 pares por cable) para que estén entretenidos durante el viaje, como se puede ver en la última foto. El manejo se simplifica con un mando a distancia, para no tener que ponerse de pie. También reproduce discos MP3, y llegado el caso se puede conectar a los altavoces del coche mediante radio FM de muy corto alcance.

En cuanto al conductor, su espacio asignado le resultará agradable, aunque el reposapie izquierdo no es totalmente cómodo. Un extra bastante interesante es el de asientos delanteros con reposabrazos y regulación lumbar, de agradecer en viajes largos. La instrumentación central mejora la visibilidad frontal y se puede consultar de un rápido vistazo, sin tener que apartar los ojos de la carretera. Por otra parte, los pilares A restan un poquito de visibilidad frontolateral. En lo referente a la disposición de los mandos, no es excesivamente buena, pues los controles de antinieblas no se ven directamente y los controles del climatizador manual se ven estorbados por la palanca de cambios -excelentemente ubicada. Sin duda, es mejor idea adquirir el Musa con el climatizador automático, de dos ambientes (en la versión Oro, el aire acondicionado es de serie). Por otro lado, de serie no hay kit fumador (20 euros); de pedirlo, obtenemos un cenicero nómada que se aloja en cualquier posavasos y el cenicero, situado al lado del freno de mano, en una ubicación un poco complicada (de cara al conductor).

Para terminar, nos desplazamos al maletero. El volumen de carga mínimo es de 320 litros, aumenta sensiblemente si los asientos traseros están echados totalmente hacia adelante. Al abatirlos completamente el volumen aumenta hasta 1.420 litros, eso si, el piso no es totalmente plano y los apoyos metálicos de los asientos plegados pueden arañar la carga si no va bien sujeta. La instalación del pack BOSE de sonido disminuye el volumen disponible, ya que la etapa de potencia se aloja en el lateral derecho del maletero. El cargador de 10 CD (opcional) se aloja en el lado opuesto, pero va protegido y no supone una merma apreciable de espacio. Como viene siendo habitual, equipa rueda de respuesto de emergencia y las herramientas necesarias para su sustitución.

Lancia Musa 1.4 16v

La conducción

Nuestro protagonista es el único motor de gasolina disponible, el 1.4 Fire de 95 CV, con culata de 16 válvulas. Es un motor bien conocido dentro del grupo Fiat, destacando por su fiabilidad. Este propulsor es adecuado para el tráfico urbano, las autopistas y las carreteras sin desniveles grandes o sin puerto de montaña. Su empuje es bastante discreto hasta las 4.000 RPM, y en condiciones exigentes de trazado o carga, será necesario recurrir con frecuencia al cambio y a mantener el acelerador muy pisado. Nuestra unidad montaba cambio de 5 velocidades, pero es preferible adquirir el Musa 1.4 con cambio de 6 velocidades, al estar el motor mejor aprovechado. La sonoridad no es inconveniente si respetamos los límites de velocidad.

También tiene un cambio automático, denominado DFN, que, contrariamente a lo que cabe esperar, disminuye el consumo entre 0,1 y 0,2 litros a los 100 km frente al cambio manual. Dispone de dos modos, automático y secuencial; en este último basta empujar o tirar del “joystick” para cambiar. La caja no nos permite cambiar si hacemos una petición fuera de lugar, teniendo en cuenta las condiciones de marcha. Asímismo, dispone de un modo de funcionamiento económico que apura menos las marchas para disminuir el consumo. El cambio manual es muy cómodo, pero tiene los recorridos muy pegados y no facilita el manejo del climatizador. Tras haber comprobado la eficacia del DFN, le animamos a que lo instale, son menos de 800 euros.

El propulsor se muestra muy flojo en capacidad de adelantamiento, sus recuperaciones son de las más lentas entre sus rivales: casi 17 segundos para alcanzar 120 km/h desde 80 en 4ª y 28 segundos si se hace en 5ª; estos tiempos pueden ser eternos a la hora de adelantar. En autopista no será necesario recurrir a la cuarta si vamos a velocidad de crucero superior a los 100 km/h, pero en carretera con mucha pendiente, será casi inevitable, aunque pisemos a fondo el acelerador. Las prestaciones del 1.4 son muy parecidas a las del diésel 1.3 de 70 CV, pero este le gana la partida en consumo sin lugar a la duda. El Fire de 95 CV viene a consumir 6,4 litros de media conduciendo muy tranquilos, mientras que si no prestamos atención a los consumos y le sacamos más jugo, la media se sube a los 8,4 litros. La autonomía media real es de 600-700 km.

Desde hace un mes se comercializa en la red Lancia el 1.3 Multijet diésel de 90 CV. Supone un desembolso de 2.000 euros adicionales, pero las prestaciones mejoran, sobre todo adelantando. De todos modos, la mejor opción sigue siendo el diésel 1.9 de 100 CV, va mejor en todos los sentidos, aunque es notoriamente más sonoro desde el exterior, un poco más rudo a nivel mecánico y sólo disponible con las versiones tope de gama y con cambio manual. Puede saber más de esta planta motriz leyendo la comparativa Musa y Meriva de 100 CV.

Dejando a un lado el grupo motor, el Musa tiene un comportamiento neutro tirando a cómodo, muy parecido al del Fiat Idea. La suspensión está pensada para el confort y aislar de las irregularidades del firme, por lo que notaremos cierto balanceo en las curvas y como es previsible, no invita a correr. Su capacidad de frenado está muy bien sobre seco -aunque detrás monta frenos de tambor- y no tan bien sobre mojado. Siempre es recomendable el control de estabilidad ESP, que por 630 euros nos puede librar de más de un susto, y tiene una ventaja añadida; arrancando en cuesta, sujeta el coche hasta que actuamos sobre el acelerador (Hill Assist), lo cual agradecerán los conductores con poca experiencia o que no estén acostumbrados a ese tipo de situaciones.

Conducir el Musa es una experiencia muy agradable. La posición elevada -sumada al nivel de confort que ofrece- y la disposición de los mandos facilita el manejo del pequeño monovolumen. La dirección asistida de doble dureza -Dualdrive- es de serie en toda la gama, supone una ventaja en cuando a maniobrabilidad urbana y confort que diferencian al Musa de sus competidores. Los principiantes se enfrentarán de vez en cuando al calado del motor, sobre todo si no están acostumbrados a motores de gasolina. Nada que el tiempo no acabe solucionando, de todas formas, sigue ahí nuestra recomendación de comprarlo automático. Entre el equipo opcional hay varias ayudas a la conducción: sensor de aparcamiento trasero, navegador Connect Nav+, regulador de velocidad, sensor de luces y lluvia, etc.

Lancia Musa 1.4 16v

Equipamiento

El nivel básico de equipamiento incorpora: dirección asistida Dualdrive, aire acondicionado, cierre centralizado por mando a distancia, piezas externas color carrocería, llantas de acero con embecelledores, espejos retrovisores calefactados, asiento del conductor regulable en altura, volante regulable en altura y profundidad, ordenador de viaje (con limitador voluntario de velocidad), asientos traseros independientes regulables longitudinalmente, sistema “Follow me home”, preinstalación de radio, etc. No es una dotación especialmente abundante, pero es adecuada en relación al precio.

Elementos tales como la radio-CD, elevalunas eléctricos posteriores, mandos en volante, toma eléctrica de maletero… son opcionales. No todas las opciones de equipamiento extra están disponibles en la versión Oro, habría que irse ya a la versión Platino. La versión tope, Platino+, incluye además de serie una peculiar característica: carrocería en dos colores.

El nivel de seguridad es bueno, con cinturones de seguridad de 3 puntos, 5 reposacabezas, airbags de conductor, pasajero y de cortina (laterales opcionales), pedales colapsables, chivato de abrochado de cinturón y frenos ABS con asistencia a la frenada de emergencia EBD. El control de tracción ASR viene unido al control de estabilidad ESP, opcional en la gama.

Lancia Musa 1.4 16v

Valoración general

Musa 1.4 16v

A favor En contra
– Nivel de confort en todos los sentidos – Recuperaciones pobres, motor justito
– Relación precio/equipamiento correcta – Ubicación de algunos mandos
– Versatilidad interior – Mejor automático o 6 velocidades

Tenemos ante nosotros a un producto muy recomendable en múltiples aspectos. El Musa está orientado a quienes buscan un coche para la ciudad y pequeñas familias, que no se conforman con los acabados tipo utilitario y no buscan un coche de lujo. En el término medio se ubica el pequeño monovolumen italiano. Las posibilidades que ofrece de personalización y funcionalidad le dan ventaja sobre competidores como Seat Altea, Ford Fusion, Opel Meriva… Si valoramos menos la estética y nos gusta el concepto de coche, siempre nos queda recomendar el Fiat Idea.

Es en el tema del motor en el que le animamos a que busque otras opciones, planteando la adquisición del diesel de 90 CV de nueva hornada o decidirse por el cambio automático DFN, para nosotros está bastante clara la elección. Si prefiere el cambio manual, entonces es más recomendable el cambio de 6 velocidades, el motor estará más aprovechado y se notará una disminución del consumo, y por una diferencia ridícula de precio, no es para pensárselo mucho.

En el momento en el que cerramos esta prueba, existe un importante descuento promocional -según www.lancia.es– de 1.230 euros, que deja a la versión comentada en un precio final de 15.265 €, llave en mano. ¿No es tentador?

Características técnicas

Musa 1.4 16v

  • Cilindrada: 1.368 cm³
  • Motor: 4 cilindros transversales (95 CV)
  • Par máximo: 128 Nm CEE a 4.500 RPM
  • Peso en vacío: 1.155 kg.
  • Velocidad máxima: 175 km/h
  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 11,5 s
  • Transmisión: Manual de 5 velocidades
  • Consumo urbano: 8,5 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 5,5 l/100 km
  • Consumo mixto: 6,6 l/100 km
  • Combustible: Gasolina sin plomo
  • Capacidad del depósito: 47 litros
  • Capacidad del maletero: 320 – 1.420 litros
  • Neumáticos: 195/60 R15 88T

Lancia Musa

Créditos: Javier Costas Franco

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