Citroën C5 2.0 HDi (I)

Citroën C5

  • Fecha: marzo de 2005
  • Unidades probadas: C5 Exclusive (I)
  • Motorización: 2.0 HDi (DW10 BTED4 RHR 136 CV) – Diesel
  • Calificación: 5/5
  • EuroNCAP: 5/5, 36 puntos (ver informe completo)

“Magnifique”. Con ese término francés podríamos resumir la impresión que nos ha causado este modelo, concretamente la versión tope de gama (Exclusive) con el nuevo motor 2.0 HDi. Destaca en múltiples aspectos la renovación de la popular berlina Citroën, sobre todo en relación precio/equipamiento, eficiencia de su propulsor, innovación tecnológica y cómo no, su magnífica seguridad activa y pasiva.

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Exterior

Aunque la silueta general del nuevo C5 es similar a su antecesor, ha sufrido algunos cambios estéticos. El morro ha sido rediseñado con formas más modernas y limpias, acordes a la nueva tendencia de diseño de Citroën. Los grupos ópticos adoptan la forma de “lágrima”, que empieza a popularizarse en el mercado. En su interior, se alojan unos faros de xenón autodireccionables y de regulación automática, que giran acorde al volante cuando rodamos de noche en curvas, mejorando notablemente la visibilidad.

En la parte trasera los grupos ópticos también han cambiado, ahora son más grandes y de aspecto más moderno. Seguimos echando en falta un limpialuneta trasero. Los detalles adicionales de la versión analizada son las llantas de aleación “Suzuka”, los retrovisores exteriores térmicos y plegables y finalmente las molduras exteriores y paragolpes en color carrocería. Cuando cerremos el coche, los retrovisores se plegarán de forma automática.

Citroën C5

Interior

La filosofía del interior apenas cambia respecto al anterior C5. Sigue siendo sobre todo señorial. El interior es muy acogedor, espacioso y confortable. La calidad percibida es alta, digna de un vehículo de clase superior. Los colores empleados son los adecuados y el tacto de los materiales agradable, sobre todo la tapicería Alcántara; hay pocos plásticos. El salpicadero está muy pensado para el conductor, con los mandos muy accesibles y de localización sencilla. En la parte alta -si hemos instalado el equipo de navegación- monopoliza la atención la pantalla central en color, la cual no es muy visible en condiciones de alta luminosidad. En caso contrario, la pantalla básica es pequeñita y se ve bien, aunque está algo superada tecnológicamente. Los relojes son de lectura sencilla y vistosos. Incluye termómetro de agua y manómetro del aceite.

La excelente suspensión Hidractiva 3 proporciona una envidiable comodidad de marcha sobre cualquier tipo de suelo. Esta sensación se ve reforzada por el notable aislamiento acústico de motor y ruidos aerodinámicos. Si a esto le añadimos el agradable climatizador bizona y el equipo de sonido JBL de 240 vatios, unido a las múltiples ayudas a la conducción y a la sensación de seguridad, tenemos la sensación de ir en un coche casi de lujo.

El puesto del conductor es comodísimo. El asiento es de regulación eléctrica (el del acompañante también), con múltiples posibilidades de regulación. La postura ergonómica proporciona placer de conducción y mayor resistencia a viajes prolongados. Cambio, volante, pedales y asientos están estudiados para ofrecer la mejor postura posible. Los demás ocupantes del vehículo también van a notar una comodidad notable. Hay espacio abundante para las piernas delante, y detrás, aunque no sobra gran cosa para las piernas, por cotas laterales tiene una habitabilidad envidiable para 3 pasajeros adultos. Además, el piso del coche es bastante plano y se accede con facilidad al habitáculo. Otro detalle que mejora la vida a bordo es la cortinilla plegable para la luna trasera, para cuando hace mucho calor.

En la versión analizada el equipamiento interior es máximo. Hay diversos huecos por el habitáculo para dejar objetos pequeños, algunos de ellos en forma de minicofre (laterales de las puertas, lado izquierdo del conductor), huecos pequeños para monedas… Además ambos asientos delanteros cuentan con unos agradables reposabrazos, guantera refrigerada con llave (que no resta espacio por la documentación, ya que va bajo el asiento del conductor), cargador de CDs bajo el asiento del pasajero, portamapas para conductor, espejos de cortesía iluminados, posavasos central delantero… No nos convence la ubicación del “warning” (muy baja) ni el diseño del volante, un poco visto.

Para terminar, el maletero, sigue siendo de gran capacidad: 471 litros. Contamos con una red para fijar maletas o bártulos medianos para evitar que se muevan en marcha y gomas elásticas laterales para otros cuerpos más alargados, como termos, linternas, etc. Existe comunicación con el asiento trasero central, de modo que podremos llevar esquís u otros objetos largos. Bajo el plano de carga está la rueda de repuesto, con llanta de chapa. El volumen máximo de carga es de unos 1.250 litros. Estas cifras aún mejoran más con la carrocería Break del C5.

Citroën C5

La conducción

Este coche es muy agradable en carretera. Sus ya mencionadas características interiores están apoyadas por la mecánica. El motor es un 2.0 HDi que entrega 136 CV a 2.000 RPM y un par máximo de 320 Nm. Como motor diesel, es excelente; la entrega de par empieza desde bajo régimen con progresividad sin rechistar. Puede ir más desahogado que otros propulsores de la competencia, ayudando a lograr unos consumos muy ajustados. Como detalle a destacar, los consumos que anuncia el fabricante son ciertos: en la prueba nos gastó de 5,8 a 6,2 litros de consumo medio a los 100 km. En autopista el consumo es de unos 5 litros y de 7 en urbano. Aunque el motor nos invita a circular de forma relajada, cuenta con la potencia necesaria para resolver adelantamientos con holgura. Apurando al máximo el depósito, la autonomía supera los 1.100 Km – la media es sensiblemente inferior a los 1.000 Km.

La suspensión Hidractiva adecua a cada circunstancia el comportamiento del coche. Cargado o sin cargar y en función de la velocidad, adopta la posición que resulta más cómoda para los pasajeros. Por si fuera poco, incluye un aumento manual de la altura de la suspensión mediante un mando situado al lado del freno de mano, incluso en marcha. Por debajo de 40 km/h, permite elevar la carrocería a una posición media-alta, que se agradece bastante sorteando los montículos tan famosos hoy día en zonas urbanas, de forma que apenas se notan. También permite elevarse aún mas por debajo de 10 km/h, dejando una altura libre respecto al suelo digna del mejor todo terreno, con la que se podría subir a una acera sin rozar los bajos o pasar por una carretera muy deshecha. Superadas las velocidades límite, la suspensión adopta la posición normal. Al detenernos, automáticamente se bajan las suspensiones, para facilitar el acceso a los pasajeros y al maletero. Esto lo va a notar el conductor con un pequeño “cabeceo” de la parte trasera.

Determinados conductores notarán que el C5 parece “flotar” sobre la carretera, ésta es una característica propia del modelo. Aunque toma las curvas con decisión y seguridad, no está hecho para realizar conducción rápida en zona de curvas, ya que no transmite al conductor la información necesaria acerca del firme. El tacto del volante es el adecuado y su manejabilidad está siempre a la altura, ya sea aparcando o por autopista. El cambio, aunque tiene un tacto un poco “mecánico”, es preciso y agradable. En cuanto a los pedales, les falta un poco de precisión, sobre todo al freno. Con todo lo dicho, resulta fácil de conducir tanto para el novel como para el experto. Su eficaz sistema de frenos y control de estabilidad de última generación -de serie- proporcionan seguridad adicional en marcha.

La gama ofrece varias opciones de motorización: motores gasolina 1.8 (117 CV) hasta 3.0 V6 (210 CV) y diesel de 110 CV a 136 CV. En cuanto a acabados, tenemos el LX (básico), SX, VTR, Premier y Exclusive. Se puede optar en algunas versiones por un cambio automático secuencial (CAS) de 4 velocidades.

Citroën C5

Equipamiento

Este es, sin duda, una de las virtudes más destacables del C5. No es sólo el equipamiento tan abundante de esta versión (sólo deja opcional el techo eléctrico, pack de tapicería de cuero o el navegador); es el arsenal tecnológico puesto al servicio de los ocupantes en materia de confort y seguridad. Esto no supone un desembolso de compra elevado, pues con los fuertes descuentos promocionales de la marca el coche se queda -en el momento de escribir este artículo- en unos 25.000 euros. El coche nos ayuda en múltiples ocasiones, permitiéndonos centrarnos en la tarea de conducción: las luces se encienden automáticamente y siguen el movimiento del volante en las curvas, encendido automático del limpiaparabrisas, avisa cuando nos cambiamos de carril sin querer (ya sea por distracción o por quedarnos dormidos), ayuda al aparcar, notifica incidencias de tráfico (si tenemos navegador o bien por los boletines de radio que saltan automáticamente)…

La elección del navegador, de unos 2.000 euros, proporciona ventajas adicionales, como teléfono integrado manos libres, notificación de atascos y accidentes en nuestra ruta o proximidades, valiosas informaciones en pantalla, manejo mejorado del equipo de sonido, etc. Por otro lado, también sabremos cuándo hay riesgo de hielo, intervalos de servicio recomendados, cuando un neumático pierde presión, etc. Para controlar la velocidad, tenemos control de crucero y limitador voluntario.

Ahora hablaremos de su seguridad; en pocas palabras: impresionante. Ha obtenido 5 estrellas EuroNCAP con mucha justicia, ya que equipa 7 airbags (incluye de rodilla para el conductor), cinturones de 3 puntos en todas las plazas (con chivatos en todas las plazas, pretensores y limitador de esfuerzo), encendido automático de las luces de emergencia al frenar a fondo, ABS, control de tracción y estabilidad ESP de serie y el sistema de cambio involuntario de carril.

Cuando pisamos una raya continua o discontinua sin accionar los intermitentes, notaremos unas vibraciones en el asiento por el lado en el que hemos cometido el error. El algoritmo acierta bastante, ya que apenas se “confunde” con, por ejemplo, obras y funciona en la más absoluta oscuridad, ¡incluso sin luces ni Luna! (se puede desconectar). El radar de aparcamiento delantero y trasero facilita los aparcamientos en enorme medida, ya que con la pantalla nos hacemos una idea del “contorno” en el que intentamos colocar el coche, asistido por señales sonoras. Cuando estamos ya en el nivel de máxima cercanía, los espejos exteriores se orientan hacia el obstáculo.

Un detalle que nos ha gustado es que el mando a distancia permite encender y apagar las luces de cruce para bien localizar el coche o para “marcarnos” el camino a casa. Nos habría gustado poder elegir entre algunas opciones tales como más llantas de aleación, calefacción para los asientos, entrada sin llave, etc. Visto lo visto, el equipamiento es muy completo y sobre todo, útil.

Citroën C5

Valoración general

Citroën se ha vuelto a superar con el nuevo C5, pasando del mero restyling a un modelo evolucionado, con tecnología útil, mejores motores y más seguridad. En nuestra opinión es un coche muy recomendable, sobre todo por que la tecnología que aporta no es un extra -en este acabado- y por su precio está al alcance de muchos compradores por sus fuertes descuentos promocionales.

La economía de marcha no es incompatible con esta berlina y nos ofrece consumos dignos de utilitario, con cifras reales de gasto de 6 litros en ciclo mixto cuidando la forma en que pisamos el acelerador. El motor 2.0 HDi de última generación dejará satisfechos a sus dueños en cuanto a rendimiento y agrado de marcha. La versión analizada está muy bien por 25.000 euros, pero la gama está accesible desde 17.920 € en gasolina y 19.260 € en diesel, con las respectivas promociones incluidas.

Características técnicas

  • Cilindrada: 1.997 cm³
  • Motor: 4 cilindros en línea transversal (136 CV)
  • Par máximo: 320 Nm CEE a 2.000 RPM
  • Peso: 1.486 Kg
  • Velocidad máxima: 205 km/h
  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 9,8 s
  • Transmisión: Manual de 6 velocidades
  • Consumo urbano: 5 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 7,8 l/100 km
  • Consumo mixto: 6 l/100 km
  • Combustible: Gasóleo
  • Capacidad del depósito: 66 litros
  • Capacidad del maletero: 471-1.249 litros
  • Neumáticos: 215/55 R16

Citroën C5 (I)

Créditos: Carlos del Valle Cifuentes

Un pensamiento sobre “Citroën C5 2.0 HDi (I)”

  1. Muchas gracias por el esfuerzo, yo también estoy disfrutando de esta gran berlina y esto muy contento por su rendimiento, tengo el mismo modelo que el analizado y ya con 180.000km no a dado ningún problema, lo unico que descataría de forma negativa es el diseño del volante por forma y material, (demasiado grueso a mi gusto) y la ausencia de mp3 en el radio cd.le pondria un 9.5 en relacion calidad -precio

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