Renault Clio 1.2 16v (III)

Renault Clio 1.2

  • Fecha: diciembre de 2006
  • Unidades probadas: Clio 5p Pack Authentique (III)
  • Motorización: 1.2 16v (D4F 75 CV) – Gasolina
  • Calificación: 4/5
  • EuroNCAP: 5/5, 33 puntos (ver informe completo)

Una apuesta segura

Probamos el Clio más barato, con 75 CV de potencia y sus 5 estrellas EuroNCAP. Es de los más accesibles y seguros de su segmento con motores similares. Ideal para quien quiera un coche para moverse, moderno, que gaste poco, que ande lo necesario y sea seguro. El equipamiento es escaso, se trata de una versión de acceso.

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Exterior

La tercera generación del Clio ha crecido en todos los aspectos, pero veamos el exterior primero. Con 3.986 mm de largo, se convierte en uno de los utilitarios más grandes en esta cota. La batalla (distancia entre ejes delantero-trasero) aumenta hasta los 2.575 mm, lo cual se traduce en una mejora de las cualidades dinámicas. También es más ancho, con un mayor ancho de vías (distancia rueda izquierda-derecha). Las exigencias de las estructuras de deformación programada hacen que no mejore tanto la habitabilidad como cabe esperar, pero ciertamente es más espacioso que su predecesor. También crece un poco en altura.

El diseño del Clio III es más armonioso y estilizado que el del restyling del Clio 2004 (II), con menor carga de elementos embellecedores, lo que por otra parte le hacen un poco más soso que sus rivales. El Clio 1.2 huye de toda sofisticación visual: no hay inscripción de motor/cilindrada, monta “tapacubos” de 15 pulgadas, pintura sólida, oculta su tubo de escape… lo que uno espera cuando habla de una versión de acceso, ni más ni menos.

Renault Clio 1.2

Interior

Por dentro el Clio destila cierta sencillez. La calidad de acabado y ajustes es suficientemente buena, no se le puede reprochar que haya piezas mal encajadas o vergüenzas sin tapar adecuadamente. Los materiales escogidos y su tacto están a la altura de su precio, aunque el plástico del volante tiene un tacto no muy agradable. Hay guiños a segmentos superiores como el diseño del tablero de instrumentos, menos aburrido de lo habitual, o la gran guantera, con algunos huecos especiales para objetos concretos (ver foto).

La sencillez conceptual también se aplica a los mandos de todo el habitáculo, pretendiendo ser fáciles de utilizar y de manejar. Sólo se le puede reprochar que el accionamiento del limitador/regulador está colocado con “mala idea”, pues el volante lo tapa en marcha, característica común a los Renault actuales (tanto el contar con el dispositivo, como su ubicación sobre la rodilla izquierda del conductor). El volante se puede regular en altura, pero no en profundidad, un detalle que Renault debería mejorar la próxima vez.

Los asientos son bastante agradables, con la blandura adecuada y un tapizado sencillo pero que entra a la vista muy bien. Tan sólo el asiento del conductor puede regularse en altura (en este acabado). Se echa de menos un poco de sujección lateral cuando las curvas abundan (y sin ir especialmente rápido), pero por su diseño, hacen los viajes agradables e incluso facilitan la ocupación por 3 adultos en la zona posterior, siempre y cuando no se trate de alguien ancho en el asiento central. Los cabeceros de todas las plazas no vienen de serie, algo habitual en el segmento.

Los portaobjetos no abundan especialmente, de hecho, únicamente la guantera permite ocultar algo a la vista de los demás, y carece de llave. El resto de huecos no tienen tapa. Las puertas delanteras cuentan con unos bolsillos finos, que no valen para alojar bebidas, por ejemplo. En cuanto a los ocupantes traseros, apenas pueden deshacerse de simples monedas, a falta de cualquier receptáculo, ni simples bolsas tras los asientos delanteros. Hay que tener en cuenta esto si se pretende viajar con niños pequeños. No es demasiado práctico en ese sentido, pero cuenta con un nivel de seguridad excelente para llevar a los más pequeños de la casa, algo que también hay que considerar. Todos los cinturones de seguridad son de 3 puntos de anclaje (el central trasero se descuelga del techo).

Los tarados de suspensión tienden a ofrecer confort, y la sonoridad percibida no es molesta siempre y cuando se circule a ritmos legales, ya que a más de 120 km/h el motor va muy revolucionado. Se trata pues de un modelo recomendable tanto para recorridos cortos como viajes vacacionales. Pese al crecimiento experimentado, aquellos que rebasen 1,80 m de estatura, se sentirán más cómodos en rivales como el SEAT Ibiza. Cabe destacar que hay poca diferencia en altura de las plazas delanteras a las traseras.

En cuanto a capacidad de carga, lo primero que hay que comentar es que de serie, la banqueta posterior se abate de una sola pieza, no permite abatido asimétrico. Se puede solucionar mediante el extra correspondiente. Las formas del maletero son regulares y aprovechables, con un volumen de carga mínimo de 288 litros. El volumen máximo es de 1.028 litros, más que suficiente, pero con el inconveniente de que no se forma una superficie de carga totalmente plana. Su capacidad se acerca a lo que cabe en un compacto, y es superior a varios rivales de su segmento en este sentido. En caso de pinchazo o reventón, contamos con una rueda de repuesto de la misma medida.

Renault Clio 1.2

La conducción

Su motor es básico, pero lejos de ser insuficiente. A diferencia de varios homólogos de otras marcas, prefiere una cilindrada más pequeña, 1.149 cc, con la que consigue 75 caballos de potencia máxima con la culata de 16 válvulas. Así, su gasto de gasolina será inferior a un 1.4 de 75 CV, pero tiene una leve pérdida de prestaciones respecto a un motor de más cilindrada, nada que sorprenda.

¿Qué podemos esperar de este motor? Para ciudad, no necesita más, bastarían 60 caballos. En cuanto a carretera, si el conductor desea rodar a ritmos tranquilos y a la velocidad máxima de cada vía, si no va muy cargado es suficiente. Necesitará la ayuda de la 4ª si la pendiente aumenta un poco, incluso en autopista, pues el par motor de 103 Nm no da para más. En llano, no tiene problema alguno en circular a 120, incluso cargado, aunque el régimen de giro está en 3.800 RPM, lo que cuenta a efectos de oído. No busque ningún tipo de sensación deportiva con este propulsor, ni puede ni quiere.

Tiene chispa, la potencia necesaria para cubrir las necesidades básicas de motorización. Si se viajará con más de 3 ocupantes con relativa frecuencia, y la zona no tiene una orografía favorable, habrá que mirar el 1.4 de 100 CV o el 1.5 dCi de 70 CV, con mejores prestaciones. Puede completar la maniobra de adelantamiento en 13,68 segundos (80-120 en 4ª), 2 segundos más tarde que un diésel de 70 CV. Para pasar de 0 a 100 km/h necesita prácticamente el mismo tiempo que para completar un adelantamiento. Es deseable no realizar esta maniobra con pendiente ascendente, porque se nota una diferencia notable de aceleración.

Muy a su favor tiene el recortado gasto de gasolina, pues el consumo de ficha es de 5,9 litros cada 100 km y a nosotros nos gastó 5,7-5,8 litros en conducción económica. Pisando el acelerador con menos contemplaciones, el consumo se pone en 7,2 l/100 km. El enorme depósito de combustible de 55 litros hace que el Clio 1.2 pueda lograr hasta 900 kilómetros y pico de autonomía máxima.

Su comportamiento tiene poco de utilitario, es más bien de compacto. Está en el término medio entre confort y eficacia, con un comportamiento neutro, sano y predecible. Carece de control de estabilidad con este motor de serie, pero puede instalarlo, la mayoría de sus competidores deberían tomar nota. A menos que se realice una conducción especialmente agresiva, no parece necesitarlo, mantiene las gomas sobre el suelo y aguanta lo que le echen, el motor no permite desfalcos de consideración.

La dirección asistida del Clio es eléctrica, y transmite poca información al conductor sobre las reacciones del coche. Además, su tacto es un poco artificial. La maniobrabilidad del Clio no es la mejor de su segmento, es más próximo a una berlina que a un utilitario, dependiendo del calzado que tenga puesto. En cuanto al cambio, su guiado es exacto y preciso, pero de tacto mecánico.

Una de las virtudes del francés es la capacidad de frenado, en la que destaca sobre muchos competidores. Equipa la octava generación del sistema ABS, asistencia a la frenada de emergencia (SAFE) y repartidor de frenada (EBV). Los frenos son de disco en las 4 ruedas y decelera tan seguro como pronto. Si nos vemos en la obligación de hacer una detención súbita, el Clio necesita pocos metros y enciende los intermitentes de emergencia para avisar a otros conductores de forma automática. Por otra parte, sus neumáticos pequeños (en la versión comentada) ofrecen más seguridad sobre suelo mojado o deslizante al tener menos superficie de contacto con el asfalto.

Renault Clio 1.2

Equipamiento

Al tratarse de una versión de acceso, no le podemos pedir mucho. Desde luego, no falta la dirección asistida, el cierre centralizado, los elevalunas eléctricos delanteros, el ordenador de viaje, limitador/regulador (raro en su segmento, en versión básica), telemando o el ABS/EBV/SAFE. La banqueta trasera se puede abatir asimétricamente por 100 euros más, incorporar los 5 cabeceros por otros 100 euros, las luces antiniebla y el sensor de aparcamiento salen por 160 euros, etc. Del equipamiento adicional interesante para esta versión, mencionamos las luces adicionales en curva (el primero en su segmento en ponerlas), el aire acondicionado, radio-CD, lunas traseras tintadas o llantas de aluminio. Eso en lo que respecta al acabado más sencillo, Pack Authentique, pero hay más donde elegir. En la web de www.renault.es se pueden ver todas las posibilidades con el configurador de vehículos.

Poco se le puede reprochar al Clio 1.2 en lo que respecta a seguridad pasiva. De serie cuenta con 4 airbags (para ocupantes delanteros), cinturones de 3 puntos y fijaciones ISOFIX para las sillitas infantiles. Los airbags delanteros laterales de torax salen por 160 euros más y los de cabeza por 250 euros más. Sin duda, una inversión en seguridad que tenemos que considerar. No siempre se pueden equipar tantos airbags en una versión económica de un utilitario.

Es más, de los rivales de similar factura, el Clio es de los más seguros. Cuenta con 5 estrellas de protección de ocupantes y 4 estrellas de protección infantil, sólo superado por el Peugeot 207, que añade una mejor protección en caso de atropello a los peatones. El conductor cuenta con un recordatorio acústico para que se abroche el cinturón de seguridad.

Renault Clio 1.2

Valoración general

Clio 1.2 16v

A favor En contra
– Seguridad activa y pasiva. Completable mediante extras – Dirección asistida artificial, sin regulación en profundidad
 – Austero en consumo, potencia suficiente – Equipamiento un poco escaso
 – Tacto de conducción de compacto – Falta de huecos portaobjetos, especialmente atrás

Si la deportividad y el diseño no son un factor importante de compra, el Clio es muy posible que se ajuste a lo que estamos buscando. Hemos analizado la versión más sencilla, pero el Clio puede equiparse mucho mejor y montar motores de hasta 105 CV en gasóleo y 200 CV en gasolina, en su versión más deportiva, Clio Sport. Frente a otros utilitarios menos seguros y de precio similar, el Clio es más deseable, aunque en cuanto a equipamiento funcional se quede un poco corto, pero en seguridad, pocos le tosen.

¿Gasolina o diésel? Con una diferencia de precio de 1.400 euros, el motor dCi se rentabiliza con un volumen de kilómetros elevado, pues la diferencia en gasto no es precisamente espectacular. Desde luego, el dCi supone una mejora en prestaciones por su mejor par motor (es un turbodiésel). Para ver un análisis de los diferentes motores dCi del Clio, pinche aquí.

¿Y qué hay de sus rivales? Si queremos la misma seguridad activa y pasiva por un precio parecido, nos remitimos al Peugeot 207, Fiat Grande Punto, Toyota Yaris y el Opel Corsa, todos con 5 estrellas EuroNCAP. Si no, pues tenemos para elegir el SEAT Ibiza, Ford Fiesta, Chevrolet Kalos, Citroën C2, Lancia Ypsilon, etc. La versión comentada del Clio sale muy bien de precio, menos de 13.000 euros (5 puertas) si hay descuento promocional, pero las versiones más equipadas se encarecen apreciablemente. De modo que, si queremos un Clio más equipado o más potente, no hay que dejar de contrastar otras opciones.

Por último, hay que mencionar que el Clio antiguo (versión II) aún está a la venta, denominado Clio Campus. Cuenta con 3 motorizaciones: 1.2 de 60 CV, 1.2 de 75 CV (mismo motor de nuestro protagonista) y 1.5 dCi de 70 CV. El precio es sensiblemente inferior al del Clio III y va un poco mejor equipado, pero sin la ventaja en seguridad activa y pasiva que ofrece el modelo vigente.

En el momento de publicar esta prueba, está vigente una oferta de Renault del Clio 1.2 Pack Authentique 3 puertas por 10.000 euros.

Características técnicas

Clio 1.2 16v

  • Cilindrada: 1.149 cm³
  • Motor: 4 cilindros transversales (75 CV)
  • Par máximo: 103 Nm CEE a 4.250 RPM
  • Peso en vacío: 1.090 kg.
  • Velocidad máxima: 167 km/h
  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 13,4 s
  • Transmisión: Manual de 5 velocidades
  • Consumo urbano: 7,6 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 4,9 l/100 km
  • Consumo mixto: 5,9 l/100 km
  • Combustible: Gasolina sin plomo
  • Capacidad del depósito: 55 litros
  • Capacidad del maletero: 288 – 1.028 litros (asientos abatidos)
  • Neumáticos: 165/65 R 15 – Embellecedor

Renault Clio (III)

Créditos: Carlos del Valle Cifuentes

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