BMW 330i Steptronic (E90)

BMW 330i (E90)

  • Fecha: Agosto de 2005
  • Unidades probadas: 330i Steptronic (E90)
  • Motorización: 3.0 L6 (268 CV) – Gasolina
  • Calificación: 5/5
  • EuroNCAP: 5/5, 35 puntos (ver informe completo)

Recientemente nos pusimos al volante del más potente de los Serie 3 nuevos, el 330i. Combina con tremendo acierto confort, seguridad, deportividad, tecnología punta y compatibilidad con el uso diario. No es de extrañar que la Serie 3 del fabricante bávaro haya tenido tanto éxito tras 30 años, en cada generación superan lo insuperable. Acompáñenos en un viaje a bordo de esta superlativa berlina.

Exterior

El diseño actual de la Serie 3 lo podemos hallar en berlina (E90) y touring (E91), siendo próxima su aparición en coupé (E92) y cabriolet (E93). Los cambios más profundos han sido en el frontal y la parte trasera, marcando una distancia con su predecesor, pero sin renunciar al estilo tan característico que le identifica. Es más grande, más amplio y más bello, con una apariencia más musculosa y dinámica. En nuestro caso concreto, probamos el 330i con las opciones más deportivas: descomunales ruedas de 225/40 18″ delante, 255/35 18″ detrás y suspensiones rebajadas. Estas dos últimas opciones engordan la factura en unos 1.700 euros.

Un detalle que le identifica ante otros Serie 3 menos potentes, es el doble tubo de escape. Nuestra unidad no lo equipaba, pero se puede instalar un radar delantero para el control de crucero que automáticamente mantiene la distancia de seguridad con el coche precedente. Se reconocería como un bulto bajo la matrícula. El techo eléctrico de nuestro BMW cuesta casi 1.200 euros. La tercera luz de freno es de intensidad variable, es decir, pisando a fondo se ilumina más.

BMW 330i (E90)

Interior

Las modificaciones respecto a la generación previa en el habitáculo son más discretas. Uno de los elementos más llamativos es el botón de arranque Start/Stop, que automatiza el proceso. Ya no hay llave tal y como la conocemos, aunque se encuentra oculta la parte metálica de la misma en caso de que falle el sistema eléctrico (permite abrir el coche pero no arrancarlo). Opcionalmente se puede pedir acceso de confort, o lo que es lo mismo, entrar al coche y arrancarlo sin sacar “la llave” del bolsillo.

El climatizador ahora es bizona -y de serie-, manteniendo la facilidad de uso que caracterizaba a la anterior generación. No hay queja alguna respecto a la posición de los mandos y la facilidad de uso, está todo en el lugar adecuado. El puesto de conducción mantiene la filosofía de siempre: máxima comodidad y adaptación segura a la mayoría de morfologías, ya sea una persona delgada de estatura media o un hombre corpulento. El volante multifunción forrado en cuero, de serie en 330i, favorece la conducción debido a su gran grosor y cómo no, por su excelente y preciso tacto. Los asientos que corresponden a nuestras fotografías son extraserie, de diseño deportivo. La regulación lumbar no es de serie, tampoco el ajuste eléctrico con memorias.

En el tablero de instrumentos el tiempo no parece pasar: velocímetro, medidor del depósito, tacómetro y económetro analógico. El termómetro del agua se ha suprimido. Las averías, intervalos de servicio, ordenador de a bordo e información general se presentan en una pequeña pantalla digital que se lee de forma óptima a cualquier hora; simple y eficaz al mismo tiempo. Los intermitentes siguen la tendencia moderna de los fabricantes: señalización corta (3 segundos) o “clásica”, con tacto electrónico, no notaremos accionar nada mecánico. Donde si que se nota un avance claro es en el sistema iDrive, que nuestra unidad de pruebas no llevaba instalado.

Se trata de una consola de servicios de información, navegación (si se instala), audio, etcétera. Se maneja con una rueda que se instala cerca del cambio. Requiere una familiarización previa y acostumbrarse a los menús, siempre será mejor que perderse por los menús en marcha. Por lo demás, se mantiene la calidad de los materiales, con un nivel adecuado de plástico, inserciones en color titan y posibilidades de convertir el habitáculo en lujoso mediante extras. ¿Interior deportivo, lujoso, versátil? Es adaptable a cada gusto.

La comodidad de los asientos se mantiene, es tan agradable conducirlo como ser pasajero, la habitabilidad está bien resuelta y ha aumentado a consecuencia del engorde de cotas de esta generación. La dotación de espacios porta objetos sigue siendo floja, aunque hay paquetes extras que lo mitigan en parte. En la parte trasera destacan las cortinillas extensibles laterales (la trasera opcionalmente, con accionamiento eléctrico desde el puesto del conductor) y la plaza central, que se convierte en mesilla con 2 porta bebidas y un botiquín oculto. Las redes para colocar revistas vienen de serie en este modelo, no así en 320i ó 320d. El acceso a las plazas traseras es mejorable, así como la plaza central, afectada por el túnel de transmisión, que resta espacio a los pies.

En cuanto al maletero ha crecido bastante, ahora cubica 460 litros. No aloja rueda de repuesto alguna, pues se confía en neumáticos antipinchazo, que permiten recorrer hasta 200 kilómetros a 80 Km/h pinchados, pero reventados, cosa de grúa. Hay interesantes paquetes extra para dotar al maletero de compartimentos adicionales, tales como una bandeja superior, una red, etc. Los asientos traseros no se abaten de serie.

BMW 330i (E90)

La conducción

En una sóla palabra: sobresaliente. Todos los elementos conjugados (motor de 6 cilindros en línea de última tecnología, suspensiones deportivas, cambio automático de 6 velocidades (opc.), neumáticos de bajo perfil…) dan una sensación de conducción que pocos rivales son capaces de igualar. En primer lugar, un excelente motor que supera a la generación previa en potencia y disminuye el consumo. Entrega 268 CV y un par de 300 Nm durante un margen amplio de RPM, de 2.500 a 4.000 revoluciones de forma casi constante. Pese al torrente de potencia que lleva bajo el capó, está bastante controlada, sobre todo en la versión de cambio automático. Ni un tirón, ni vibraciones, ni sale quemando gomas desde parado (ni accidentalmente ni adrede). Pisando a fondo desde parado, aún en Sport, la aceleración es totalmente progresiva y suave, parece mentira. En esta cilindrada, es de lo mejorcito en motores atmosféricos de gasolina.

A ritmo tranquilo, el motor es una delicia. Mueve el coche con una delicadeza absoluta, muy silenciosamente, y los cambios de marcha apenas se notan. El consumo medio anda por los 9-10 litros conduciendo suave y se sitúa por debajo de 9 en ritmos constantes. Hay utilitarios 1.4 que gastan lo mismo, pero con una potencia que no deja margen a la comparación. Para ciudad, el cambio automático es el aliado perfecto del conductor. Si el uso del coche va a ser urbano en ocasiones o habitualmente, recomendamos la transmisión automática. Pero esto no es todo.

Circulando con D, llegado el momento de hacer un adelantamiento, notaremos la furia del propulsor. Pasa de 80 a 120 en unos 6 segundos, y sin llegar a regímenes muy altos. Usando la función semiautomática, veremos que no pierde fuelle en 6ª por debajo de 100 Km/h, es como si no se cansase. En conducción deportiva o usando el programa Sport, conviene tener cuidado, pues podemos vernos a 160 en un instante (el acelerador se vuelve muy muy sensible). Como no le cuesta acelerar y la insonorización es muy buena, la velocidad aparente percibida es menor de la que realmente es. Si padece “síndrome de pie pesado” es MUY recomendable un modelo menos potente, 320i ó 325i. El acelerador mueve el coche proporcionalmente al nivel de pisada, ventaja de que le sobre potencia para uso normal. La velocidad máxima está limitada electrónicamente a 250 Km/h, menos en el caso de modelos inferiores. El sonido ronco a altas revoluciones es un auténtico placer acústico, sin llegar a ser molesto.

La fórmula de éxito BMW se repite en este modelo: reparto de pesos 50/50, motor longitudinal y tracción trasera. Es un coche muy seguro conduciendo normal, pero yendo deprisa, también (en su justa medida, la física sigue ahí). Sin los extras deportivos, el comportamiento es sensacional, pues el concepto del BMW 3 es de berlina deportiva. No importa la tracción trasera hasta situaciones límite poco deseables, donde tiene tendencia al subviraje. Las curvas las traza con presteza y envidiable aplomo. Ya con la suspensión especial de nuestro 330i, curvas tomadas de forma que otros coches volcarían o saldrían por la tangente (literalmente), este las toma sin rechistar, se agarra como si fuese sobre raíles. La cara negativa viene en forma de incomodidad en asfaltos degradados o en ciudad con los famosos “guardias dormidos”, los cuales hay que franquear muy despacito. Es el precio que hay que pagar por el bajo perfil de los neumáticos.

Merece la pena comprobarlo de forma segura en circuito, ya que nunca hay que olvidar, que por muy seguro que sea un coche, la carretera NO es una pista de carreras. Para los conductores tranquilos y la gran mayoría, tal vez sea muy potente para su gusto, pero los amantes de la conducción deportiva van a disfrutar y mucho con este coche. En caso de emergencia o error, el control de estabilidad es bastante eficaz, y los potentísimos frenos de disco son capaces de provocar deceleraciones -máxima pisada- que una vez parados, es como si nos hubiesen dado un pequeño tortazo.

Hemos tenido también la oportunidad de probar el 320i y 320d. El primero, de gasolina y 150 CV, no proporciona el tirón del 330i, pero es un motor muy suave, refinado, que empuja cuando se le pide y que tiene un gasto contenido en 7-8 litros de media. Es una elección muy saludable. Por otro lado, el diésel de 163 CV, 1.500 euros más caro, es poco refinado a bajas RPM, pero en régimen de trabajo es muy ahorrador (consumo extraurbano real de 5-6 litros) y agradable. Exigiéndole a tope, se comporta casi como un motor de gasolina, no se desinfla, pero con el empuje extra que proporciona el turbocompresor. Su par máximo, 340Nm, está por encima del entregado por el atmosférico 330i -300 Nm-, que le saca 105 caballos y 1 litro de cilindrada. En conducción rápida, el gasto medio del 320d no llega a 9 litros, mientras que en el 330i pisándole el consumo medio anda entre 15 y casi 20 litros. BMW recomienda gasolina de 98 octanos para nuestro protagonista, pero circula sin problemas con 95 octanos. El gasto experimentado en el 330i corresponde a la versión de cambio automático y ruedas grandes, elementos que aumentan el consumo.

BMW 330i (E90)

Equipamiento

Aunque el equipamiento ha mejorado respecto a la generación anterior, también ha subido el precio. Hablamos del tope de gama, por lo que la dotación es levemente superior a la de 320i y 320d, que no se pueden considerar los modelos básicos, ya que en otoño entrarán en escena 318i y 318d, previsiblemente menos equipados que los modelos superiores. Tanto el 330i como el 325i -de 6 cilindros- se benefician de elementos extra. Cuenta con dirección asistida, elevalunas eléctricos, cierre centralizado con llave inteligente, radio CD básica, ordenador de a bordo, climatizador bizona, cambio manual de 6 velocidades… La parte más interesante corre a cuenta de extras.

La dirección asistida inteligente, extra de 1.485 euros, mejora la experiencia de conducción en ciudad y carreteras de segunda categoría, y es capaz de contravolantear de forma inteligente ante una previsible pérdida de control sobre firmes deslizantes. El cambio automático Steptronic, 2.478 euros, es muy recomendable. Permite función secuencial y programa Sport, no pierde un ápice de deportividad y el confort aumenta muchísimo; el consumo, apenas. También destacaríamos el sistema iDrive, posibilidad de entretenimiento en plazas traseras, TV, las modificaciones deportivas, calefacción de asientos, navegación GPS (sale cara), luces autoadaptables en curva, xenón con lavafaros, sistema de audio de alta calidad, techo solar, sistema de aparcamiento asistido por radar, sistema de control de crucero con mantenimiento de distancia de seguridad (apto más que nada para autovía), etc.

Los sistemas de seguridad son excelentes. Además del ABS, control de tracción, de frenada en curva… el 330i incorpora de serie, al igual que el 325i, el control inteligente de estabilidad DSC+ con funciones extendidas: secado automático de frenos sobre mojado, reducción del tiempo de frenada al soltar bruscamente el acelerador, asistencia al arranque en pendiente, parada suave y antifading (mitiga la pérdida de eficacia de los frenos por uso intensivo). Además, en seguridad pasiva, está completo: airbags frontales, laterales y de cabeza (8 en total, mas 2 opcionales de cadera para conductor y acompañante), cinturones de seguridad con pretensor y limitador de esfuerzo, 5 reposacabezas, luces antiniebla… sumado a una estructura más rígida y a soluciones adicionales para aumentar la seguridad: mando de las luces autocolapsable para no herir la rodilla en colisión, desconexión del airbag lateral derecho cuando desactivamos el de acompañante, etc. En pocas palabras, un coche muy seguro, además avalado por 5 estrellas EuroNCAP.

BMW 330i (E90)

Valoración general

A favor En contra
– Comportamiento dinámico de primera – Lagunas de equipamiento. Precio de los extras
– Relación gasto/potencia muy buena – Sin rueda de respuesto, ni en opción
– Amplias innovaciones tecnológicas – Pérdida notable de confort en asfaltos deteriorados o baches (suspensión deportiva con neumáticos de bajo perfil)

Si cuando analizamos la generación previa (BMW 318d E46) ya nos encantó la Serie 3, nuevamente nos ha vuelto a sorprender. Los cambios son sin duda a mejor y cabe esperar que esta generación continúe la tradición de éxito que acumulan sus predecesores. Habrá que esperar al otoño para versiones más económicas, así como para el diésel 330d, de 6 cilindros en línea. Nuestro protagonista, el 330i, está muy bien posicionado en cuanto a potencia/precio en el mercado, no tanto en equipamiento. Hay que ser cuidadoso en este aspecto, ya que un 330i con una dotación generosa de extras ya se coloca en casi 10 millones de las antiguas pesetas, así que habrá a quien le compense comprar el 325i, que hay más de 3.000 euros de diferencia, y equiparlo convenientemente. La diferencia se exagera aún más con el 320i, donde la diferencia es de más de 8.000 euros.

Aunque lo nombramos en segundo lugar, el 320d será seguramente el más vendido en nuestro país, como ya ocurrió con la generación anterior. ¿Por qué elegir el 330i y no otro? Si nos gusta viajar cómodamente, con una reserva de potencia para alguna escapada en carreteras solitarias o adelantamientos veloces, el dinero no supone problema y anteponemos deportividad a pequeños lujos, es la mejor elección. Para quien busque un poco menos de potencia (ya de por si elevada, 218 CV), se encontrará más a gusto con el 325i. Los modelos medios, 320i y 320d satisfarán a la mayoría de conductores por su equilibrio entre accesibilidad, consumo de combustible y prestaciones.

Para otoño las versiones de acceso tal vez bajen de 30.000 euros, pues todos los modelos comercializados a día de hoy (320i, 325i, 330i y 320d) superan dicha barrera. Hay que tener en cuenta que ahora las siglas corresponden a la cilindrada, un 320i actual no lleva el mismo motor que el 320i anterior, además, las evoluciones técnicas y de seguridad que ha experimentado el coche justifican en parte su precio.

Las lagunas de equipamiento son una característica habitual en este fabricante, le toca al futuro comprador decidir si invierte más en potencia que en extras. Para las condiciones de uso real en nuestras carreteras el 330i se queda un poco grande, aunque utilizándolo conforme a los límites de velocidad no deja de ser un excelente rutero con un consumo muy ajustado teniendo en cuenta la potencia de la que estamos hablando. Sin sistema iDrive, no se puede activar el limitador voluntario de velocidad, elemento que le vendría muy bien a este modelo.

BMW 330i (E90)

Características técnicas

330i Steptronic

  • Cilindrada: 2.966 cm³
  • Motor: 6 cilindros en línea longitudinal (268 CV)
  • Par máximo: 300 Nm CEE a 2.500-4.000 RPM
  • Peso en orden de marcha: 1.525 Kg
  • Velocidad máxima: 250 km/h (limitada electrónicamente)
  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 6,6 s
  • Transmisión: Automática de 6 velocidades
  • Consumo mixto: 9 l/100 km
  • Combustible: Gasolina
  • Capacidad del depósito: 60 litros
  • Capacidad del maletero: 460 litros
  • Neumáticos: 225/45 R17 91W, 8 J x 17

BMW 330i Steptronic (E90)

Créditos: Carlos del Valle Cifuentes

Un pensamiento sobre “BMW 330i Steptronic (E90)”

  1. Como futuro propietario des este modelo me ha gustado mucho el análisis. Coincido contigo en que el cambio automático es un gran aliado, en casi todas las circunstancias de conducción.

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